El I RINCONTRO BOLOGNESE de nuestra quinta tuvo lugar, felizmente, el pasado fin de semana, y lo pasamos pipa!!!! Como sabéis, al final se realizó en la ciudad de Valencia y no en la montaña, como se había previsto. Fuimos pocos los que acudimos a este primer reencuentro, pero valientes! Al final del email os enviamos un link con fotografías que prueban, fehacientemente, que el reencuentro erasmus tuvo lugar.
El viernes a mediodía, sin haber apenas aterrizado la mayoría de la gente, Carlos ya iba todo borracho y se metía en mi oficina con los pantalones mediobajados y varios objetos decorativos sustraídos de un bar cercano.
Esa misma tarde/noche, tras una merecida siesta, fuimos a una bodega de esas sucias y macilentas, en las que el jamón, queso, vino barato y la litrona, van a troche y moche. En este ambiente, plagado de Erasmus, volvimos a inmiscuirnos en ese ambiente de felicidad, libertinaje y crapulismo que acabó con nuestros huesos en un pub de moda del que tuvieron que echarnos a patadas. Todo el mundo iba ciego y desbocado y, sobre todo, salido... al má spuro estilo erasmus. Sí es verdad que, eramos 9 tíos y 2 tías, e íbamos un poco burros... sobre todo Carlos, Dani y Roberto. Por cierto, Roberto apareció a las 6 de la mañana en mi casa (de milagro), en el coche de dos tipos extraños que le recogieron por ahí, y que le miraban con ojos lujuriosos...
El Sábado por la mañana, un reducido y privilegiado grupo de valientes fuimos a comer en el Bar Turís, conocido por sus emblemáticas tapas y por la amabilidad de sus camareros. Acto seguido tomamos el metro para ir a la mundialmente famosa Orxateria DANIEL, donde nos metimos entre pecho y espalda una orxata mixta y dos fartones por barba, que se asemejaban a la tranca de Long John. Mientras tanto... los sonaos de Carlos y Miguel se habían ido a correr una media marathón..si es que la demencia senial cada vez es más prematura...
Esa noche, en casa del egregio cocinero Chef Nando, se pudo gozar de una paella de arroz negro que hacía olvidar todas las penas del mundo, todo regado por vinos, champanes y cubatas a go gó... Aunque parezca imposible, y a pesar de nuestra edad avanzada, aguantamos como unos campeones hasta las 5 de la mañana.
El domingo, tras un fugaz almuerzo, Carlos puso una canción de Vasco Rossi a toda leche en su Megane maquinero y, con esta melancólica banda sonora, nos despedimos entre abrazos y lágrimas, prometiendo que el año que viene tendría lugar el II Rincontro Bolognese, muy probablemente en BOLOGNA. Esperamos que todos aquellos que no acudieron este año vayan planteándose venir el año próximo, haciendo ejercicio de conciencia, ahorro de dinero y acopio de feliz vitalidad, y que no se raje tanta peñaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Un abrazo a todos,
¡VIVA ERASMO! VISCA VALENCIA! EVVIVA ITALIA!
No hay comentarios:
Publicar un comentario